Las acrópolis

Las polis griegas.


Las polis griegas surgen en la Edad Oscura como resultado de un proceso de agrupación de núcleos poblacionales independientes a los que también pertenecía un núcleo rural. Con el tiempo, estos núcleos, constituidos como ciudades-estado independientes, constituyeron el marco esencial donde se desarrolló y expandió la civilización griega.
Polis como Micenas, Corinto, Pilos, Olimpia, Esparta o la propia Atenas son ejemplo evidente de que estas ciudades-estados fueron capaces de constituir la primera gran civilización de Occidente y sentar las bases de lo que hoy en día es la Europa moderna.
Una de las características más conocidas de la civilización griega es su división territorial en polis, ciudades-estado independientes que aparecieron en torno el siglo VIII a.C. Las polis poseían gobierno y territorio propios y cumplían todas las funciones administrativas, burocráticas y de ocio para sus habitantes.


Por lo general, esas ciudades-estado se dividen en cuatro partes principales: la acrópolis, el ágora, la muralla y los campos de cultivo.

La Acrópolis es una ciudadela fortificada construida sobre la cima de una colina que servía para resguardarse en caso de guerra. Además, ahí, muchas veces albergaba los edificios políticos, económicos y religiosos de la polis.
El ágora era el núcleo de la polis, la plaza pública y central de la ciudad, en ella se concentra la actividad comercial, cultural y social.
La muralla es uno de los elementos principales de la ciudad. Al principio no fueron necesarias, ya que los habitantes podían refugiarse en la Acrópolis, pero desde que las polis crecieron, las murallas se hicieron in dispensables.
Los campos de cultivo se encontraban fuera del núcleo urbano y eran la base de la economía de la ciudad. Se cultivaba, sobre todo, los cereales, la vid, el olivo, las hortalizas, pero, sobre todo, la higuera. El relieve montañoso y el terreno seco, duro y escaso dificultaba el desarrollo de la agricultura y la ganadería.


Las acrópolis.
La acrópolis, como ya hemos dicho, es esa zona más elevada de la polis que servía como refugio en caso de guerra y que concentraba los edificios políticos y religiosos.
Frente a las ciudades cretenses, originadas alrededor del año 2000 a.C., que carecían de fortificaciones y defensa, florecieron en el Peloponeso en torno al año 1500, también a.C., las ciudades micénicas, fortificadas y preparadas para posibles ataques de otros pueblos.

Ciudad minoica. Cnossos, Creta.


Ciudad micénica. Micenas, Peloponeso.


Es más o menos en este año cuando surgen estas construcciones elevadas que los propios griegos ya llamaron ‘acrópolis’, aprovechando el relieve tan montañoso de Grecia del que os hablábamos antes.


Principales acrópolis de Grecia.
Este sistema de defensa se extendió por toda Grecia y, además de la de Atenas, que es la más conocida, son conocidas también Micenas, ciudad que era en sí toda una acrópolis surgida alrededor del año 1500 a.C., la de Rodas, la de Pérgamo y la de Acrocorinto, una de las más grandes de Grecia que albergó un templo dedicado a Afrodita.
Acrópolis de Rodas.
Como ya os dijimos, la acrópolis más conocida es la de Atenas, situada a unos 156 metros sobre el nivel del mar y visible desde casi toda la ciudad. Fue construida en el S. X a.C. y contiene los monumentos más famosos de la Grecia clásica: el Partenón, templo consagrado a la diosa Atenea, protectora de Atenas, y el Erecteion, el templo de los cultos más antiguos de la polis.
Acrópolis de Atenas.


La Acrópolis de Atenas.
Hay pruebas arqueológicas de que ya a mediados del III milenio a.C. la acrópolis estaba amurallada y contaba con un palacio y otros edificios religiosos. También hay restos de casas en época micénica, lo que demuestra que estuvo habitada y en Época Oscura, tras el hundimiento de la civilización micénica, se construyó un nuevo edificio denominado Enneapylon. Así fue hasta que en el S. VIII surgió la polis de Atenas. Sabemos por Homero que en esta época existieron un mégaron y pequeño templo dedicado a Atenea.

Acrópolis de Atenas en época Micénica.

Acrópolis de Atenas en época arcaica.

En ápoca arcaica, a finales del S. VI, se demolieron los muros y, a principios del siglo siguiente, sirvió a los atenienses como refugio durante las Guerras Médicas. Acabada la guerra, se reconstruyen de nuevo los muros, se niveló el terreno de la cima y se echaron los cimientos para levantar un templo donde hoy en día está el Partenón.
Pericles
Pero la mayor parte de los edificios por los que hoy en día es conocida la Acrópolis de Atenas se construyeron bajo el mandato de Pericles, entre el 469 y el 429, sirviéndose de las aportaciones hechas por los miembros de la Liga de Delos. Durante el S. V a.C. se la Acrópolis se consagró como un gran santuario a la diosa Atenea, protectora de la ciudad, al que acudían griegos de todas las polis a rendir culto a la diosa.
El recinto de la Acrópolis albergó los monumentos más importantes del mundo griego: el Partenón, ese gran templo central que albergaba una estatua de Atenea de oro y marfil hecha por Fidias; el Erecteion con el Pórtico de las Cariátides, donde estaba la tumba de Cécrope, el primer rey de Atenas; y el templo a Atenea Niké, que conmemora la victoria sobre los Persas en la Batalla de Salamina. El templo albergaba una estatua a Atenea personificada como Niké, la victoria, una diosa alada a la que los atenienses cortaron las alas para que nunca abandonase la polis.
Propileos. Atenas.
Además, destacan los propileos, esa entrada monumental en mármol que contenía, incluso, una pinacoteca. Había una calcoteca, donde se guardaban las ofrendas a la diosa, un santuario a Ártemis Brauronia y, tras pasar los Propileos, una estatua de nueve metros en bronce a Atenea Promachos, representada con una lanza en su mano derecha y un escudo gigante en el lado izquierdo.
Durante su historia posterior, los romanos construyeron un templo a Augusto y Roma, y en los siglos posteriores siguió conservando su carácter religioso para los cultos bizantinos, cristianos y musulmanes. En el S. XVII fue destruida en parte por los venecianos y en el S. XIX, expoliada. Y en 1987 fue declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad.